El Santo dejó escapar una victoria que parecía asegurada en La Ciudadela. Jugó gran parte del partido con diez hombres, llegó a estar 2-0 arriba y terminó igualando 2-2 ante Deportivo Madryn.
El conjunto tucumano abrió el marcador a los 15 minutos del primer tiempo. Bruno Cabrera recibió, encaró hacia el centro y sacó un potente zurdazo que se metió en el ángulo para poner el 1-0.
A los 36 minutos, el panorama se complicó para San Martín. Jorge Juárez fue expulsado luego de reaccionar ante un cruce con un futbolista de Deportivo Madryn y el Santo quedó con diez jugadores.
Pese a la inferioridad numérica, San Martín volvió a golpear en el comienzo del complemento. A los ocho minutos, Cabrera protagonizó una gran corrida desde detrás de mitad de cancha y definió ante la salida del arquero para marcar el 2-0.
Con dos goles de ventaja, el Santo parecía encaminarse hacia una victoria importante. Sin embargo, comenzó a replegarse y Deportivo Madryn aprovechó para adelantarse en el campo.
El partido tuvo además una interrupción durante el segundo tiempo, luego de que un proyectil lanzado desde la tribuna de calle Pellegrini impactara contra uno de los jueces de línea.
La reacción visitante llegó a los 35 minutos. Claudio Corvalán apareció para marcar el descuento y poner el partido 2-1.
El gol cambió completamente el desarrollo. Deportivo Madryn fue con todo en busca del empate y San Martín quedó cada vez más cerca de su propia área.
Siete minutos después llegó el golpe definitivo. Luis Silba apareció sin marca en el área chica y convirtió el 2-2, desatando la frustración de los hinchas presentes en La Ciudadela.
Así, San Martín pasó de tener una ventaja de dos goles a quedarse solamente con un punto. La expulsión condicionó el partido, pero el Santo había logrado construir una diferencia que finalmente no pudo sostener.
El empate dejó un sabor amargo para el equipo tucumano, que se durmió en el tramo final y recibió dos goles en apenas siete minutos. Deportivo Madryn rescató un punto, mientras San Martín se quedó con la sensación de haber dejado escapar una victoria que tenía al alcance de la mano.
