Lionel Messi volvió a quedar en el centro de la escena mundial tras acercarse a una de las marcas más antiguas y difíciles de alcanzar en la historia de las Copas del Mundo.
Luego de convertirse en el máximo goleador histórico de los Mundiales, el capitán argentino ahora aparece entre los nombres que podrían disputar otro registro emblemático: la mayor cantidad de goles convertidos en una sola edición del torneo.
Esa marca pertenece al delantero francés Just Fontaine, quien anotó 13 goles durante el Mundial de Suecia 1958. Desde entonces, ningún futbolista logró superar ese número. El alemán Gerd Müller fue quien más se aproximó al registro con 10 tantos en México 1970.
En el Mundial 2026, Messi acumula cinco goles en sus primeras presentaciones, un rendimiento que lo mantiene entre los principales goleadores del certamen y que reavivó las comparaciones con aquel récord histórico.
El actual formato ampliado del torneo también introduce una diferencia respecto de ediciones anteriores: los seleccionados que lleguen hasta la final pueden disputar más partidos que en 1958, lo que incrementa las oportunidades para alcanzar registros individuales.
Más allá de las proyecciones, todavía restan varias etapas del campeonato y el desenlace dependerá tanto del rendimiento individual como del recorrido que logre realizar la Selección Argentina.
Por el momento, el récord de Fontaine continúa vigente, aunque la actuación de Messi volvió a instalar el debate sobre la posibilidad de que una marca histórica pueda ser alcanzada después de casi siete décadas.
