La desclasificación de millones de archivos del Departamento de Justicia de Estados Unidos expuso borradores de correos redactados por Jeffrey Epstein en los que aparece mencionado Bill Gates, generando una nueva controversia sobre el vínculo que mantuvieron.
La reciente publicación de más de 3,5 millones de páginas de documentos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) en torno a la figura de Jeffrey Epstein y su red de vínculos con empresarios, científicos y referentes del poder global dejó ver, entre el material difundido, borradores de correos electrónicos redactados por el propio Epstein en 2013 en los que aparece mencionado Bill Gates, cofundador de Microsoft y una de las figuras más influyentes del mundo tecnológico y filantrópico.
Los archivos forman parte de un conjunto de documentos incautados y preservados por las autoridades federales, que incluyen notas personales, comunicaciones no enviadas y textos escritos por Epstein mientras intentaba reconstruir o mantener relaciones con distintos actores de alto perfil. En este caso, los borradores están escritos como si provinieran de Boris Nikolic, asesor científico de larga trayectoria vinculado a Bill Gates y a la Fundación Bill y Melinda Gates.

Uno de los documentos más relevantes está fechado el 18 de julio de 2013. En ese texto, Epstein redacta un correo en primera persona, adoptando la identidad de Nikolic, y describe un escenario de tensiones personales y profesionales en el entorno del empresario. El contenido del mensaje incluye referencias a conflictos matrimoniales, pedidos de discreción y menciones explícitas a conductas privadas que, según el propio texto, podían generar un fuerte impacto reputacional.
Entre los puntos más sensibles que figuran en los borradores, se mencionan pedidos de asistencia para la obtención de medicamentos destinados al tratamiento de enfermedades de transmisión sexual. En el mismo texto, Epstein escribe que Bill Gates habría mantenido encuentros sexuales con chicas rusas y que esas situaciones derivaron en la necesidad de tratamientos médicos. Los documentos también incluyen referencias a solicitudes de antibióticos y a intentos de evitar que esa información trascendiera públicamente.
Otro de los correos redactados por Epstein contiene afirmaciones sobre el manejo de información sensible y la preocupación por proteger la imagen pública del empresario y de su fundación filantrópica. En ese mensaje, se hace alusión a la eliminación de correos electrónicos y a maniobras internas para evitar daños reputacionales. También aparecen menciones a pedidos de anfetaminas, específicamente Adderall, asociadas a competencias de bridge, y a la facilitación de encuentros privados.

Los textos presentan errores ortográficos y gramaticales, y los registros oficiales indican que se trata de borradores que no fueron enviados ni confirmados por los destinatarios mencionados. Sin embargo, su inclusión en el paquete de documentos desclasificados los convirtió en objeto de análisis público y mediático, dado el contexto judicial y la figura de Epstein como condenado por delitos sexuales y señalado como organizador de una red de explotación.
Tras la difusión del material, un portavoz de Bill Gates negó de forma categórica las afirmaciones contenidas en los borradores y sostuvo que los documentos reflejan intentos de Epstein por presionar o difamar tras no lograr mantener una relación cercana. El empresario ya había reconocido anteriormente que reunirse con Epstein fue un error, aunque siempre sostuvo que esos encuentros estuvieron vinculados a conversaciones sobre filantropía y ciencia.
La relación entre Epstein y Bill Gates quedó documentada al menos desde 2011, cuando se reunieron en la residencia del financista en el Upper East Side de Nueva York, años después de que Epstein fuera condenado en 2008 y registrado como delincuente sexual. También existe una fotografía tomada en 2014 que muestra a ambos en oficinas de Microsoft en el área de Seattle, en una reunión con otras personas presentes.
Bill Gates declaró públicamente que nunca asistió a fiestas organizadas por Epstein ni visitó sus propiedades en Florida o Nuevo México, y que no mantuvo contacto personal sostenido con él. En ese mismo sentido, Melinda French Gates expresó en entrevistas su rechazo absoluto a cualquier vínculo con Epstein, a quien describió como una persona “repugnante”, y manifestó su solidaridad con las víctimas.
Dentro del mismo paquete de documentos del DOJ, también se confirma que Microsoft suspendió de manera permanente en 2013 la cuenta de Xbox Live de Epstein, en el marco de un acuerdo con la Fiscalía General de Nueva York para excluir a delincuentes sexuales registrados de plataformas de juego en línea.
La aparición de estos correos no implica imputaciones judiciales nuevas contra Bill Gates, pero vuelve a poner el foco en la red de relaciones que rodeaba a Epstein incluso después de su condena. La difusión de los archivos expone el alcance de sus intentos por conservar influencia y deja al descubierto el contenido de mensajes que, aunque no enviados, forman parte del registro oficial del caso.
