Los pocos nacimientos registrados en los últimos años impactarán de lleno en la educación primaria: para 2030, la matrícula caerá un 27% a nivel nacional, lo que equivale a 1,2 millones de alumnos menos, y en Tucumán se proyecta una reducción de casi 36.000 estudiantes.
La baja sostenida de la natalidad comienza a reflejarse con fuerza en las aulas. Según el informe “Presente y futuro de la cantidad de alumnos por docente y por grado”, elaborado por Argentinos por la Educación, la matrícula del nivel primario en Argentina se reducirá un 27% hacia 2030 en comparación con 2023, un fenómeno que obligará a repensar la organización de recursos, la infraestructura escolar y el plantel docente.
El estudio, basado en proyecciones demográficas de la Dirección Nacional de Población y en datos oficiales de matrícula y cargos docentes, advierte que el impacto de los pocos nacimientos no será homogéneo en todo el país. En términos absolutos, la provincia de Buenos Aires encabezará la caída, con 510.433 alumnos menos (-30,5%), seguida por la Ciudad de Buenos Aires (-34,0%) y Santa Fe (-24,5%).
En términos relativos, las mayores contracciones se esperan en Tierra del Fuego (-36,1%), Santa Cruz (-34,9%) y CABA (-34,0%), mientras que provincias como Santiago del Estero, Misiones y Corrientes mostrarán descensos más moderados.
El impacto en Tucumán
En Tucumán, el efecto de los pocos nacimientos se traducirá en una pérdida estimada de 35.826 alumnos del nivel primario hacia 2030, lo que representa una caída del 20,3% respecto de 2023. De mantenerse la cantidad actual de cargos docentes, la relación de alumnos por docente pasaría de 17 a 14 estudiantes, y se reduciría significativamente el tamaño promedio de las aulas, hoy caracterizadas por una alta proporción de cursos numerosos.
Menos alumnos, más desafíos.
A nivel nacional, Argentina registra actualmente un promedio de 16 alumnos por docente en primaria, una cifra intermedia en la región. Si las tendencias continúan, para 2030 ese ratio podría descender a 12 estudiantes por maestro. Además, se proyecta una fuerte reducción de los cursos con más de 25 alumnos y un crecimiento marcado de secciones pequeñas, fenómeno que se replicará en todas las provincias, aunque con distinta intensidad.

El informe estima que, si se mantuvieran constantes los ratios actuales, el sistema requeriría 50.043 secciones menos y la reasignación de 71.250 cargos docentes a nivel nacional. El valor económico de esta reorganización alcanzaría los $966.304 millones anuales, cerca del 15% del crédito vigente para Educación en 2025.
Para los especialistas, los pocos nacimientos no solo plantean desafíos, sino también oportunidades. “Sin aumentar el gasto total, es posible destinar más recursos por estudiante y mejorar los aprendizajes si se orientan a políticas basadas en evidencia”, sostuvo Martín De Simone, coautor del informe, quien advirtió sobre el riesgo de desaprovechar esta ventana por inercia institucional.
En la misma línea, investigadores y economistas subrayaron que la transición demográfica exige planificación de mediano plazo, diálogo entre actores del sistema y decisiones que pongan el aprendizaje en el centro. La caída de la natalidad, coinciden, obliga a repensar la escuela: cómo se organiza, cómo enseña y cómo aprovecha mejor sus recursos en un escenario con menos alumnos, pero con mayores posibilidades de mejora.
Fuente: Tendencia de Noticias
