La implementación de la Boleta Única Papel (BUP) este domingo marca un hito histórico en las elecciones nacionales, y viene acopañada de una importante multa para penalizar a aquellos que busquen sacarle provecho por fuera de las reglas. Representa el fin de una era de oscurantismo electoral y el comienzo de una verdadera transparencia, un golpe directo a las estructuras fraudulentas que han viciado la democracia durante décadas.

Sin embargo, con las nuevas herramientas de la libertad, surgen los inevitables intentos de mantener las viejas mañas. Una de las dudas centrales en la previa de los comicios apunta al uso de celulares en el cuarto oscuro, una práctica históricamente fomentada por los aparatos clientelares.
La respuesta de la Justicia, afortunadamente, es contundente y busca blindar la voluntad popular. Fuentes de la Secretaría Nacional Electoral de Tucumán fueron claras: tomar fotos de la boleta está terminantemente prohibido.
Quienes intenten violar el secreto de su voto —y con ello, facilitar la coacción— enfrentarán multas que pueden alcanzar los $70.000. Este monto, ya fijado como referencia en La Plata, se aplicará con todo rigor en el distrito tucumano para desarticular cualquier intento de volver a las prácticas del pasado.
No se tratará de una simple advertencia. Las autoridades de mesa han recibido instrucciones precisas de labrar un acta ante la detección de la infracción. Inmediatamente después, se abrirá un expediente formal en la Justicia Federal. Se acabó la impunidad para los que buscan controlar el voto ajeno.
La normativa es explícita y no deja lugar a interpretaciones. El artículo 71 del Código Electoral Nacional (CEN) advierte que está vedado “a los electores tomar fotografías de la Boleta Única durante los comicios”.
La sanción, detallada en el artículo 128 del mismo código, establece un pago de “hasta 200 módulos electorales”. Esta cifra fue actualizada recientemente por el juez federal de La Plata, Alejo Ramos Padilla, quien fijó ese monto en unos $77.000. Dicho valor, confirmaron desde Capacitación de la Secretaría Electoral, se utilizará como parámetro en Tucumán y otros distritos.
Aquí radica el punto crucial. Se terminaron las excusas de “querer guardar un recuerdo de la participación democrática” o “compartir la experiencia en redes sociales”. Esas justificaciones, a menudo ingenuas, suelen ser la pantalla para esconder la verdadera intención: el “voto cantado”.

Si un ciudadano saca una foto de la BUP o de su marca, se le labrará un acta que será remitida directamente a la Fiscalía Federal. El infractor deberá soportar un proceso judicial completo que, muy probablemente, culminará con el pago de esos $70.000, o el valor definitivo que imponga el magistrado.
Con la Boleta Única Papel y estas severas multas, el Gobierno Nacional y la Justicia Electoral garantizan que, por primera vez en mucho tiempo, el voto de los argentinos sea verdaderamente libre.
