El hecho ocurrió este viernes al mediodía en Yerba Buena, en una vivienda cercana a un colegio. El padre, diagnosticado con esquizofrenia, había amenazado con quitarse la vida y la de su hija. La intervención policial evitó una tragedia.
Una situación de extrema tensión se vivió este viernes en Yerba Buena, cuando un hombre de 35 años se atrincheró con su hija de tres años en una casa ubicada en calle La Madrid al 1100, muy cerca de un establecimiento educativo.
Todo comenzó cuando personal médico, peritos judiciales y efectivos policiales se presentaron en el domicilio para cumplir con una orden de internación emitida por un juzgado de familia. Al advertir la llegada de las autoridades, el hombre reaccionó con violencia, encerrándose en una habitación junto a la menor y amenazando con atentar contra su vida y la de la niña.
La gravedad del hecho llevó a la conformación inmediata de un comité de crisis. Las fuerzas de seguridad activaron un protocolo especial que incluyó la participación de un negociador y francotiradores del Grupo CERO. El psiquiatra del hombre también fue convocado y colaboró activamente durante las negociaciones, que se extendieron por varias horas.
Finalmente, y tras una delicada intervención, la menor fue rescatada ilesa y entregada a su madre. En tanto, el padre fue reducido y trasladado al Hospital Obarrio para recibir atención psiquiátrica especializada.
El operativo generó gran preocupación en la comunidad educativa del colegio cercano. Por precaución, se implementó un anillo de seguridad y se reorganizó el ingreso y egreso de los alumnos por una entrada alternativa.
El hecho, que fue rápidamente difundido a través de redes sociales, no dejó heridos gracias a la rápida y profesional actuación de las fuerzas intervinientes, que lograron controlar una situación de alto riesgo sin consecuencias fatales.
