El Congreso provincial del PJ tucumano fue convocado para este viernes en Monte Bello, y allí acudirán los principales dirigentes peronistas de este distrito. Sin embargo, el foco estará puesto también en las ausencias a la cita, donde se prevé un vacío ocasionado por los anti-Milei, hoy divorciados ideológicamente de Osvaldo Jaldo.
A seis meses del encuentro anterior, en el que el órgano partidario había respaldado al gobernador en su relación con la administración de Javier Milei (La Libertad Avanza), esta sesión tendrá un claro trasfondo electoral, pensando en las nacionales de medio término de octubre, en las que Tucumán renueva cuatro bancas a diputado nacional.
“Lo único que estamos haciendo es seguir con lo que manda el cronograma electoral nacional”, expresó Jaldo esta semana, durante el acto de toma de posesión del predio del Procrear.
El mandatario añadió que, en el marco de este proceso, “cada espacio político tiene que confeccionar su cronograma interno”. “Nosotros empezamos por donde se debe empezar”, indicó. Y reafirmó la intención de que, por un lado, el Congreso del PJ local autorice al Consejo partidario a la confección de frentes y a fijar las fechas del proceso interno.
Por otra parte, el mandatario tucumano desafío a quienes intentan manejar al justicialismo local desde Buenos Aires. “Por ahí escuché a algunos que dicen que desde Buenos Aires van a manejar (al PJ de) Tucumán. Qué equivocados que están. Cada uno de los distritos es independiente, y los peronistas que figuramos en el padrón electoral del PJ vamos a tomar las decisiones en Tucumán”, afirmó.
“Quien quiera participar en la interna, seguramente se anotará para la contienda de este año. Quien quiera ir por afuera, es dueño de hacerlo”, planteó. Además, puso de ejemplo la división que hubo entre él y Manzur en 2021 y recomendó “no ir por fuera” para “no debilitar al partido”, tal como lo hizo Jaldo en 2021, permaneciendo en las filas peronistas no kirchneristas.
“No vamos a ir a Monte Bello”, resuena dentro del pejotismo. Este mensaje proviene del kirchnerismo radical que se opone a la cercanía con Milei. Por un lado, estos dirigentes no están dispuestos a ratificar las políticas dialoguistas con La Libertad Avanza; y, por otro, confían en que, con el correr de los meses, recibirán el respaldo de la conducción nacional del PJ.
Más allá de que las eventuales ausencias dejen a la luz las discrepancias en el peronismo local, lo cierto es que el oficialismo cuenta con los números para avanzar sin problemas con la estrategia que diagrama Jaldo.
