Luego de varios días pasados por calor extremo, Tucumán sufrió un temporal que hizo estragos en algunos puntos de la provincia. La cantidad de agua que cayó (130mm), casi alcanza el máximo histórico del mes de marzo (134mm).
Autos arrastrados por la corriente, calles que parecían ríos, viviendas inundadas, canales desbordados y algunas evacuaciones en Las Talitas y Banda del Río Salí, dibujaron una jornada pasada por agua en Tucumán.
Las imágenes de caos y desolación se multiplicaron en distintos puntos de San Miguel de Tucumán y otras localidades, evidenciando la magnitud de un fenómeno climático que superó las expectativas.
Cristofer Brito, observador meteorológico, explicó la gravedad de la situación: “En San Miguel de Tucumán, el promedio histórico de lluvia para todo marzo es de 134 milímetros. Sin embargo, en algunas zonas ya se registraron más de 130 milímetros en apenas unas horas”.
Estas cifras reflejan un volumen de precipitaciones inusual para esta época del año, lo que ha exacerbado los problemas de infraestructura y drenaje en la provincia.
El Sistema Meteorológico Nacional (SMN) mantiene a Tucumán bajo alerta naranja por tormentas fuertes, algunas de ellas localmente severas. Según el último reporte, se esperan más precipitaciones en cortos períodos, acompañadas de intensa actividad eléctrica, posible caída de granizo y ráfagas de viento que podrían superar los 80 kilómetros por hora.
Estas condiciones complican aún más la situación, especialmente en áreas ya afectadas por las inundaciones.
