El tránsito en general y en particular el estacionamiento dentro de las cuatro avenidas es sin dudas, la cuestión más candente que tiene entre manos la intendenta Rossana Chahla y quienes la secundan a cargo del área.
Sebastián Giovanniello, quien se hizo cargo del tema en la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, habló con un canal digital sobre las posibles soluciones a la congestión vehicular en el corto y en el largo plazo, en referencia a semáforos, estacionamiento y colectivos.
“No es una receta mágica, son varias las cosas en las que hay que ir interviniendo para tratar de mejorar”, señaló el flamante secretario de Tránsito, Transporte y Movilidad Urbana.
En primer lugar, remarcó que la primera directiva de la intendenta, fue arreglar los semáforos. “Primero vamos a lo básico; hacer funcionar los que hoy no funcionan y actualizar los que ya están. Todo eso está encarado, el resto tiene un plazo prudencial”, dijo.
Se refirió al caso de la avenida Belgrano, que genera constantes quejas entre los ciudadanos. “Esos semáforos tienen más de 40 años, son controladores mecánicos que al rato se desconfiguran; no hay manera de sincronizarlos”, señaló el ingeniero civil.
Además, remarcó que se trata de “inversiones que no son sencillas” sumado al problema con las importaciones.
En el largo plazo, Giovanniello adelantó que una de las políticas a implementar será el desaliento del vehículo particular en la zona céntrica. “Ocurre en todos los lugares del mundo; en algunas ciudades hasta lo prohíben en determinados horarios. No estamos todavía en esa etapa, pero se puede empezar por ahí”, sostuvo.
La manera de llevar a cabo esta alternativa sería a través de varias aristas. Por un lado, se limitarían los espacios habilitados para estacionamiento en el área céntrica. “(La idea es) tratar de que sea en un área perimetral al centro, dentro de lo que se llama ‘el casco antiguo de la ciudad’”, explicó, en referencia al cuadrilátero de las cuatro avenidas.
“Todas esas calles son reducidas, tienen dos carriles de circulación. Ahí prohibiríamos el estacionamiento en la vía pública y limitaríamos la radicación del estacionamiento por hora”, agregó el especialista.
En esta línea, señaló que también se debe contemplar el mejoramiento de las unidades de colectivos. “Para que las medidas tengan fundamentos y se puedan sostener, se tiene que crear un transporte público de envergadura, de nivel; para que el que venga viajando, en vez de utilizar su vehículo particular, use el colectivo”, manifestó.
Sin embargo, Giovanniello reiteró que “es un proceso largo” que se prevé implementar en el futuro, una vez resueltos los problemas urgentes y avanzados los estudios de la ciudad.
Por otro lado, el ingeniero se refirió a la posible implementación del estacionamiento medido, aunque al revés de como lo había implementado la ex intendencia, que fue fuertemente criticado hasta su suspensión. “Piensan que es un fin recaudatorio pero, en definitiva, no es ese el principio”, subrayó.
En cambio, explicó: “El objetivo es que el poco espacio que hay (para estacionar) lo utilice alguien para hacer un trámite; por 30 minutos, una hora u hora y media. No nos gusta la palabra prohibición, pero sí se podría desalentar el estacionamiento”.
“Cuando uno lo mide, lo que gana realmente es que se reutilice; que haya recambio”, sentenció el titular de una de las áreas más conflictivas de la gestión municipal.
