El Gobierno nacional se prepara para dar un paso decisivo en su plan de reformas económicas con la publicación de los pliegos para la privatización de Belgrano Cargas, una de las empresas ferroviarias más importantes del país. La medida forma parte de la estrategia impulsada por la administración de Javier Milei para ampliar la participación del sector privado en áreas consideradas clave para el desarrollo de la infraestructura y la logística nacional.
Según trascendió desde la Casa Rosada, la licitación se encuentra en su etapa final de revisión y será presentada en los próximos días. Con ello se abrirá formalmente el proceso para la recepción de ofertas, con la expectativa de avanzar en las adjudicaciones antes de 2027.
A diferencia de otros procesos de privatización, el esquema diseñado para Belgrano Cargas no contempla la entrega de toda la red a un único operador. El plan oficial prevé dividir la empresa en distintas líneas y unidades de negocio para fomentar la competencia entre empresas privadas.
De esta manera, se habilitarán ofertas independientes para las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, mientras que también podrán presentarse propuestas específicas para la operación ferroviaria, la infraestructura o los talleres de mantenimiento. Las compañías interesadas tendrán la posibilidad de competir por una sola área o por varias de ellas de manera integrada.
Uno de los aspectos centrales de la iniciativa será la implementación del modelo de “acceso abierto”, previsto en la legislación ferroviaria vigente. Este sistema permitirá que diferentes operadores utilicen la misma red mediante el pago de un canon, eliminando esquemas de exclusividad y promoviendo una mayor competencia dentro del sector.
Belgrano Cargas cumple un rol estratégico en la economía argentina al transportar granos, productos industriales e insumos desde las economías regionales hacia los principales puertos exportadores. Desde el Gobierno sostienen que la apertura a operadores privados permitirá incrementar el volumen transportado, mejorar la eficiencia logística y reducir costos operativos.
La privatización de la empresa ferroviaria forma parte de un plan más amplio que incluye otros activos y compañías estatales. Entre los proyectos en marcha figuran la venta de una participación mayoritaria en AySA, la privatización de Intercargo, el avance sobre activos energéticos de Enarsa, la concesión de rutas nacionales y la futura privatización del Correo Argentino.
Sin embargo, la administración nacional decidió dejar fuera de este cronograma a Trenes Argentinos, la empresa encargada del transporte de pasajeros. Fuentes oficiales reconocen que actualmente no existen las condiciones necesarias para avanzar en una privatización integral sin realizar previamente fuertes inversiones y una significativa actualización tarifaria.
Con la inminente publicación de los pliegos, el Gobierno busca acelerar uno de los procesos más relevantes de su programa de privatizaciones, apostando a transformar el sistema ferroviario de cargas en una herramienta más eficiente y competitiva para potenciar la producción y las exportaciones argentinas.
