Apoco de que se vote la “ley ómnibus” en la Cámara de Diputados, el ministro de Economía, Luis Caputo, recalentó el clima y le envió un mensaje amenazante a los gobernadores y legisladores que no acompañen, en línea con lo expresado con el presidente Javier Milei en la reunión de Gabinete de este miércoles.

“El déficit cero no se negocia. Si no se aprueban todas las medidas económicas propuestas en la ley, como dijo el presidente Javier Milei ayer, el ajuste será mayor, fundamentalmente para las provincias”, advirtió Caputo en redes sociales.

Luego subió la apuesta e informó que mantuvo una reunión con el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, y la subsecretaria de Provincias para “delinear todas las partidas provinciales que se recortarán inmediatamente si alguno de los artículos económicos es rechazado”.

“No es una amenaza, es la confirmación que vamos a cumplir con el mandato que nos han dado la mayoría de los argentinos de equilibrar las cuentas fiscales para terminar con décadas de inflación y flagelo económico”, lanzó el funcionario.

Hacemos Coalición Federal e Innovación Federal, pero más de la mitad de los diputados suscribieron con disidencias parciales. Además, la Coalición Cívica, Mónica Fein y Margarita Stolbizer firmaron dictámenes propios.
Ese resultado demostró que el oficialismo no tiene allanado el camino al recinto, ya que varios artículos (como los de retenciones y jubilaciones, que son los puntos neurálgicos) todavía no tienen consenso y hasta podrían caer en la votación en particular.

Sin ir más lejos, hasta primera hora de la tarde de este jueves todavía no se conocía el texto final del dictamen, lo que encendió sospechas en la oposición más dura.

“¿Dónde está el dictamen de LLA y los bloques colaboracionistas? ¿Firmaron en blanco y siguen negociando con la casta? ¿Qué reciben a cambio de ajustar a 7 millones de jubilados? Más escándalos con el tratamiento de la Ley Savoy”, disparó Nicolás Del Caño, del Frente de Izquierda.

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